Mostrando entradas con la etiqueta Renta Básica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Renta Básica. Mostrar todas las entradas
Trabajo, subsidios y Renta Básica
Aunque los publicistas del sistema repitan que la economía va cada vez mejor (deben referirse, evidentemente, a las cuentas de resultados de los bancos y las empresas del Íbex 35), la realidad es
que una gran parte de la población, en Andalucía el 42,3%, permanece donde ha sido arrojada: en situación empobrecida y con alto riesgo de exclusión social. Con la novedad de que conseguir un empleo ha dejado de ser garantía de no ser pobres, dados los salarios-basura, la temporalidad y la facilidad de despido. Aunque dicen que son para remediar el problema, los prebostes de nuestra sociedad proponen medidas que lo agravarían, como ha hecho el presidente de la CEOE planteando "relajar" los ya mermados derechos que aún conservan los trabajadores fijos para equipararlos, a la baja, con los (casi nulos) derechos de los trabajadores temporales. Así nadie tendría "privilegios". O como ha planteado obscenamente el multimillonario Carlos Slim, el amigo de Felipe González: que trabajemos tres días a la semana, a razón de 11 horas diarias y un salario "a la china", para que haya más empleos y podamos dedicar cuatro días a la familia. Viniendo de quienes vienen, sólo a los muy ingenuos podrían sorprender estas propuestas, pero sí resulta más chocante que en personas y organizaciones (partidos y sindicatos principalmente) que se autodefinen como de izquierdas siga siendo el empleo (lo que de forma reduccionista llaman trabajo) el centro único de las propuestas y el referente obligado para ayudas y subsidios.
Un techo digno
Esta semana la ciudad de Sevilla ha tenido dos acontecimientos que evidencia la intensificación del abandono del humanismo en las decisiones políticas, sobreponiendo una vez más la lógica de la propiedad privada y la estética hacia una ciudad modelo para los visitantes turísticos, olvidando por parte del sistema que es la ciudadanía quienes sustenta en realidad la posibilidad de construir la ciudad, otra cosa es cómo se construye. El primero de los casos es el desalojo llevado a cabo el pasado lunes 19 de octubre de una persona de ochenta años de edad [1]. Más allá de los motivos (que también son importantes) podemos centramos en el hecho en sí. Que el propietario del inmueble posea como propiedad varios edificios en la ciudad de Sevilla y la persona desahuciada tenga que estar en la calle no es un fallo del sistema sino, más bien, el modo en que sí se organiza y se articula este. Lo dicho, la propiedad privada por encima de las personas.
El segundo de los casos es el desalojo del “Campamento Dignidad” de los Sin Techos de la ciudad de Sevilla [2] en la madrugada del 21 de este mismo mes [3]. La “apariencia” de una postal de una acampada con iglú y canadienses barnizadas por la lluvia, fogón, ropas tendidas y sobre todo lucha social por la defensa de los derechos humanos, evidenciando las vergüenzas de la ciudad desde el balcón que mira el Guadalquivir por el paseo dedicado al ex monarca de la democracia burguesa del reino de España, no es bien vista por el desarrollo económico del turismo. Sin embargo, esta postal era antes olvidada, y hoy será del mismo modo, en los puentes y orillas de este mismo río y paseo. ¿Qué diferencia hay en que estas personas estén en el campamento dignidad a qué pernoten debajo de un puente o cajeros de algunos de esos bancos que ya sabemos a qué se dedican?
La Renta Básica y el llamado rescate social. Las propuestas de Podemos, CCOO, UGT, Ciudadanos…
"Es la hora del rescate social" era el título de un artículo firmado por Xavier Vidal-Folch. Y
escribía sobre rentas mínimas, renta básica y la ILP propuesta por las
direcciones de CCOO-UGT. Al margen de lo que substantivamente defendía, que es
lo que vamos a discutir a continuación, proponía discutir "sin
gritos". Es cierto que con gritos nadie se aclara y, para qué vamos a
ocultarlo, sobre la renta básica, hemos podido leer a lo largo de las últimas
semanas y meses gran cantidad de textos que más que gritos son exabruptos
histéricos. Argumentemos para lo que pueda servir.
No vamos a entrar en detalle con la propuesta de CCOO y UGT. Solamente
apuntaremos que respecto a lo que hoy existe, su propuesta… mejoraría para
algunas personas la situación. Respecto a lo que creemos que se necesita
realmente… es una propuesta insignificante por minúscula. Ellos sabrán hasta
donde quieren llegar, pero parece ser que a no muchos palmos de donde nos
encontramos.
Es una pena que cada vez sorprenda menos esta incapacidad de buena parte de
la izquierda de hacer propuestas tan "arriesgadas" como ponernos en
el promedio europeo de presión fiscal (el Reino de España está siete puntos por
debajo) o reducir el índice de desigualdad para dejar de estar entre los 5 países
de la UE más desiguales.
Pero lo que nos interesa ahora es discutir alguna de las afirmaciones que
ofrece Xavier Vidal-Folch en el artículo mencionado. Dice el autor:
"[Las] propuestas de
"renta mínima" nacen de una misma inquietud social que las fórmulas
de "renta básica universal". Pero difieren en que se concentran en
quienes las necesitan, y en que exigen requisitos. Por el contrario, la
"renta básica" se otorgaría a todos los ciudadanos sin excepción: de
Ana Patricia Botín al último mendigo. Solo que al final, en el IRPF, Ana
Patricia se pagaría la suya y las de unos cuantos más, por aumento de la
presión fiscal."
ASAMBLEA DE ANDALUCÍA Y LA RENTA BÁSICA
ASAMBLEA DE ANDALUCÍA Y LA RENTA BÁSICA
Andalucía y los andaluces sufrimos con especial intensidad los efectos de la actual situación económica. Aunque afecta a todos los ámbitos de la sociedad, no es menos cierto que el tema de la pobreza extrema, de las necesidades básicas de subsistencia de un número muy elevado de personas de Andalucía es un problema que debería ser prioritario.
El producto interior bruto per cápita andaluz en 2005 era de 16.300 euros. En 2013, tras la supuesta debacle económica, fue de 16.666 euros. Por tanto, tras la supuesta crisis, en Andalucía existe más riqueza que la existente en 2005. Por tanto, es evidente que más que problemas de producción o renta, el fondo del asunto está en su distribución. Y es que cada vez queda más clara la situación: esta crisis está siendo aprovechada por los ricos para apropiarse de más riqueza, aumentando hasta niveles inaguantables las cotas de desigualdad e injusticia social.
En este sentido, medidas como una renta básica individual, incondicional, irrevocable y universal son útiles para luchar contra la desigualdad y la pobreza. Así, desde Asamblea de Andalucía apoyamos este tipo de medidas pues se trata de iniciativas que responden a una lógica y una ética diferente a la del capitalismo destructor de los pueblos, de la dignidad de las personas y de la naturaleza. Esta medida encaja perfectamente con el objetivo presente en nuestro manifiesto de avanzar hacia un horizonte postcapitalista de igualdad entre las personas y los pueblos, de devolución del poder a estos, de garantía de los derechos humanos tanto individuales como colectivos, de solidaridad, de justicia, de respeto a la naturaleza y de potenciación de nuestra cultura.
En Andalucía existe riqueza más que suficiente para que ninguna persona tenga problemas de subsistencia, por lo que es necesario poner en marcha instrumentos que, como la renta básica, la distribuyan. Entendemos que sin la satisfacción de las necesidades básicas de la gente cubierta, es radicalmente imposible el logro de una Andalucía Libre formada por hombres y mujeres libres.
21 de junio de 2014
Qué tiempos estos... Entrevista a Daniel Raventós
Qué tiempos estos en los que la defensa de medidas de
sencilla higiene pública son consideradas radicales. (Y Cataluña, la monarquía,
Podemos). Entrevista a Daniel Raventós (18/Enero/2015)
Manuel Castro entrevistó para el periódico asturiano La
Nueva España a Daniel Raventós Pañella, economista de 56 años y profesor
titular de Teoría Sociológica en la Facultad de Economía y Empresa de la
Universidad de Barcelona, miembro de la Red Renta Básica, asociación
integrada en una red internacional que promueve que toda la ciudadanía y
residencia acreditada tengan garantizados unos ingresos mínimos. En el caso del
Reino de España, junto a otros compañeros plantea en un estudio la
cantidad de 7.500 euros anuales. Raventós ofreció ayer jueves [15 de enero] una
charla en Pumarín (Gijón) organizada por Podemos.
-¿Qué es la renta básica?
-Una asignación monetaria universal a toda la población,
incondicional.
-¿En qué cuantía?
-Nuestra propuesta de renta básica es de 7.500 euros anuales
para todos los adultos, que estaría exenta de IRPF. Eso es aproximadamente 625
euros mensuales. Esa cifra es la que representa el umbral de la pobreza en el
Reino de España si descontamos la Comunidad Autónoma vasca y la navarra.
-¿Y la financiación?
-Mediante una reforma del IRPF. Y todos los subsidios y
asignaciones monetarias públicas inferiores a la renta básica quedarían
suprimidos.
Algunas aclaraciones sobre la financiación de la Renta Básica
Maciej Szlinder es miembro del Comité del Redacción de la revista
académica polaca "Praktyka Teoretyczna" (Práctica Teórica) y
estudiante de doctorado de visita académica en Barcelona. Esta entrevista
realizada a Jordi Arcarons, Antoni Domènech, Daniel Raventós y Lluís Torrens,
aparecerá en inglés y en polaco en la mencionada revista. La versión en
castellano es la que ofrecemos a continuación.[SP]
Jordi Arcarons es catedrático de Economía Aplicada de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona. Es miembro de la Red Renta Básica.
Antoni Domènech es el editor de SinPermiso y catedrático de Metodología de las Ciencias Sociales en la Facultad de Economía y empresa de la Universidad de Barcelona.Daniel Raventós es profesor de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona, miembro del Comité de Redacción de Sinpermiso y presidente de la Red Renta Básica. Es miembro del comité científico de ATTAC. Su último libro es ¿Qué es la Renta Básica? Preguntas (y respuestas) más frecuentes (El Viejo Topo, 2012).
Lluís Torrens es economista, profesor asociado de la Escuela Superior de Negocios Internacionales-Universitat Pompeu Fabra, gerente del Public-Private Sector Research Center del IESE. Colabora con Iniciatives pel Decreixement que impulsa un nuevo modelo económico sostenible y estacionario.
¿De qué hablamos cuando nos referimos a la Renta Básica?
Hay quien afirma sabiendo muy bien de lo que habla o escribe, hay
quien asevera sabiendo sólo de refilón el tema que trata y hay quien pontifica
sin saber de qué se está hablando.
Con la Renta Básica (RB) abundan desgraciadamente los dos últimos grupos.[1] Es una de las cicunstancias más desdichadas que acompañan a esta propuesta
normativa. La RB, que hace más de 30 años viene discutiéndose en círculos académicos, ha terminado por encontrar un amplio eco público, especialmente
desde principios del siglo actual, en distintos movimientos sociales,
sindicatos, partidos políticos y ciudadanía en general. Creciente ha sido el
interés por la RB a partir de las consecuencias devastadoras para la población
no rica de las políticas económicas aplicadas con la crisis económica. Pero la
confusión ha crecido con el inicio, hace algunas semanas, de los trabajos de la comisión parlamentaria que
está discutiendo la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) presentada al parlamento
catalán por la Renta Garantizada de Ciudadanía (RGC) (comisión del parlamento catalán a la que dos
de los tres firmantes de este artículo han sido citados a comparecer).Siete argumentos contra la Renta Básica Universal y a favor del Trabajo Garantizado
Presentación de la ILP por una renta básica en el Congreso de los
Diputados.
Aunque hace mucho tiempo que se concibió la Renta Básica Universal (RB), no
ha sido hasta hace poco cuando ha cobrado importancia en los círculos
académicos españoles e incluso en la agenda política y mediática. Esta
presencia se ha intensificado especialmente a raíz de la irrupción de Podemos
en el panorama político español, puesto que recogen esta medida en su programa
electoral. Bienvenido sea este debate, que siempre será constructivo. A
continuación expongo los principales argumentos en contra de la RB, pues aunque
es una medida potente, factible y muy efectiva para combatir la pobreza, lleva
aparejada importantes problemas macroeconómicos. Sin embargo, la propuesta que
aquí defenderé no es el rechazo de la RB, sino su modificación para
transformarla en un programa de Trabajo Garantizado (TG) que resuelva las limitaciones
macroeconómicas al mismo tiempo que logre mejores frutos sociales que la RB.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









